domingo 22 de enero de 2012

Listo el pollo

Ricardo miraba las gaviotas que sobrevolaban el patio del colegio, ahí estarían a salvo de los halcones, en ese mismo patio 28 años después cambiaría un jersey por Orlando, de Virginia Wolf, tomaría cuatro cafés intentando refugiarse del frío y el sueño y buscaría entre la multitud una cara amiga.